¿Sol, sal y cloro? Así sobrevives al verano sin sacrificar tu melena

Amiga, lo sabemos: el verano es sinónimo de terraceo, chapuzones y selfies con filtro solar. Pero también es la época en la que tu pelo pasa más sed que tú en una verbena de agosto. Si no lo cuidas, acaba frito, deshidratado y con más puntas abiertas que un reality show. ¿La buena noticia? Tiene solución. Aquí va el manual de supervivencia capilar para sobrevivir al verano sin parecer un estropajo.

1. Sol: el enemigo brillante

No es solo tu piel la que sufre bajo el sol. Los rayos UV penetran en la fibra capilar y descomponen la queratina, esa proteína que mantiene tu cabello fuerte, elástico y brillante. ¿El resultado? Pelo débil, opaco y quebradizo. Y si tienes el pelo teñido, prepárate para que ese tono carísimo que te hiciste se decolore hasta parecer un experimento de feria. El sol también reseca el cuero cabelludo, provocando picor y descamación. En resumen: tu melena pide sombra, literalmente.

2. Cloro: el verdugo invisible

Parece inofensivo, pero el cloro es un químico agresivo que destroza la barrera lipídica natural del cabello. Esto significa que tu melena pierde hidratación, se vuelve más porosa y frágil, y encima cambia de color si llevas mechas claras o decoloración. ¿Nunca has salido de la piscina con reflejos verdosos tipo Hulk? Exacto, eso. El cloro también irrita el cuero cabelludo y puede favorecer la caída si ya tienes tendencia.

3. Sal: el traidor del mar

La playa es fantástica para la mente, pero un campo de batalla para tu pelo. La sal marina actúa como un deshidratante natural: extrae el agua del cabello dejándolo seco, áspero y con una textura que ni con tres mascarillas vuelves a domar. Si encima no enjuagas después, los cristales de sal se quedan pegados al cabello como una lija, y eso no es exfoliación, es tortura. Además, el sol y la sal combinados son la receta perfecta para puntas abiertas y encrespamiento descontrolado.

¿Cómo proteger tu melena este verano?

Antes de exponerte:

  • Hidrata tu cabello: Antes de que el sol y el cloro hagan de las suyas, dale a tu pelo una buena dosis de hidratación con un tratamiento sin aclarado. Esto actúa como una barrera que previene la pérdida de humedad y ayuda a mantener la suavidad y el brillo incluso después de horas bajo el sol.

  • Protección solar capilar: Así como no sales sin protector solar para la piel, tampoco deberías exponerte sin un spray con filtro UV para el pelo. Protege la fibra capilar, evita la decoloración y reduce el encrespamiento. Imprescindible si llevas mechas, tinte o cualquier tratamiento químico.

Para días de playa Para días de piscina

Davines SU Hair Milk es tu mejor aliado. Este spray ligero hidrata sin apelmazar, protege frente a los rayos UV y deja el pelo suave, manejable y con un aroma que grita “verano italiano”. Perfecto para llevar en el bolso de playa y reaplicar entre baños de sol y mar.

Umberto Giannini Swim Proof Water Resistant Hair Protection Cream es el escudo que necesitas. Esta crema resistente al agua crea una barrera impermeable que protege el cabello incluso después de varios chapuzones. Su textura ligera no engrasa y es ideal para quienes no renuncian al pelo bonito aunque estén todo el día en remojo.

Durante la exposición:

  • Evita el contacto directo: Tu melena no necesita broncearse. Usa sombreros, viseras o pañuelos, no solo por estilo (que también), sino porque bloquean los rayos UV y evitan que el cuero cabelludo se irrite o se queme.

  • Enjuaga con agua dulce: Un truco clásico que nunca falla. Mojar el cabello con agua dulce antes de meterte en el mar o la piscina ayuda a que absorba menos sal o cloro. Es como llenar una esponja: si ya está mojada, no puede absorber más. Y después del baño, vuelve a enjuagar para eliminar residuos cuanto antes.

¿Y después del sol, qué? La rutina post-exposición que tu pelo necesita:

  • Lava con un champú suave: Ni se te ocurra usar un champú agresivo que arrase con lo poco que queda sano. Lo que necesitas es un limpiador delicado, sin sulfatos, que elimine los residuos de sal, cloro, arena y sudor... pero sin deshidratar más. Piensa en un lavado cariñoso, de esos que te devuelven el alma.

    Recomendación: Alterna My Hair. My Canvas. Me Time Everyday Shampoo.

  • Tratamiento reparador: Después del lavado, es hora de pedirle perdón a tu pelo como se merece. Aquí no sirve un “ay, lo siento”, tu melena necesita una mascarilla reparadora potente, de esas que penetran en profundidad y trabajan en la fibra capilar como un masaje en un spa.

    Recomendación: Davines SU Hair Mask.

  • Sérum nutritivo: Y como colofón, el toque glam. Un buen sérum es como ese filtro bonito que mejora cualquier selfie: suaviza, da brillo, sella las puntas y protege de las agresiones del día a día. Además, si eliges bien, también combate el encrespamiento y mantiene el pelo bajo control aunque haya humedad.

    Recomendación: BMag Home Care Sérum Oleum.

Este verano, que el único drama sea no encontrar sitio para la sombrilla, no el estado de tu pelo. Porque sí, se puede disfrutar del sol, del mar y de la piscina sin hipotecar tu melena en el intento. Recuerda, el verano pasa... pero las fotos (y las puntas abiertas) se quedan. Así que cuida tu melena y presume de pelazo hasta septiembre y más allá.

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