Acidificante para el pelo: para qué sirve y por qué tu color dura un suspiro

Te haces el color el sábado y sales de la peluquería con un cobrizo que para el tráfico. A la tercera ducha ya parece una foto antigua. No es mala suerte ni que tu peluquera te tenga manía: muchas veces es cuestión de pH, esa palabra que recuerdas vagamente del instituto.

Te contamos qué es el pH del pelo y qué hace un acidificante (también lo verás como sellador de pH). Después vemos cuándo te compensa y por qué el vinagre de la despensa no es lo mismo.

1. El pH, sin volver al instituto

El pH mide lo ácido o lo alcalino que es algo, y el pelo vive en el lado ácido. Según una revisión del International Journal of Trichology, 2014, el cuero cabelludo ronda un pH de 5,5 y la fibra del pelo, 3,67. Es más ácido que el grupo de WhatsApp de la familia en Navidad, y aquí eso es buena noticia. En ese terreno, la cutícula (la capa de escamas que recubre el pelo y protege su interior) se mantiene plana y cerrada.

2. Por qué el color se va antes

El tinte permanente y la decoloración trabajan en medio alcalino: levantan la cutícula para meter el producto dentro. Así funciona el color. El problema viene después: si la cutícula se queda abierta, el pigmento se escapa con cada lavado.

El champú también cuenta. Según la misma revisión, uno alcalino carga negativamente la fibra, y eso aumenta la fricción entre pelos y la rotura. Por eso los autores recomiendan champús con un pH que no pase del que tiene el cuero cabelludo. Los rojos y los colores fantasía se van aún antes: te lo explicamos en ¿Por qué no duran los tonos rojos, violetas y demás colores fantasía?

3. Qué hace un acidificante

Un acidificante es un producto de pH ácido, pensado para devolver el pelo a su terreno después de algo alcalino. Ayuda a cerrar y alisar la cutícula. Con las escamas planas, la luz rebota mejor y se ve más brillo. Los pelos rozan menos, así que hay menos enredos y menos frizz. Y al color le cuesta más irse.

Lo que no hace: no reconstruye el interior de la fibra, no pega puntas abiertas y no devuelve un pelo quemado a su versión original. Es un buen portero, no una máquina del tiempo.

4. Cuándo lo necesitas (y cuándo no)

  • En los primeros lavados después del tinte o la decoloración.
  • Si llevas mechas, balayage o colores fantasía y quieres que duren.
  • Si tu pelo está poroso, es decir, bebe el agua al momento y tarda una eternidad en secarse.

Si tu pelo es virgen, está sano y te va bien tu champú suave con tu acondicionador, probablemente no necesitas nada más. Tu ducha ya tiene bastantes botes haciendo cola.

5. El vinagre de la despensa no es lo mismo

El vinagre es ácido, sí, pero no sabes cuánto, cambia de una botella a otra y nadie lo ha pensado para tu pelo. No acondiciona y te deja oliendo a ensalada. Mal diluido, puede irritar el cuero cabelludo y escocer en los ojos. Un acidificante cosmético tiene el pH ajustado, lleva ingredientes que suavizan y trae un modo de uso pensado para el pelo. El vinagre, mejor en la lechuga.

Si después de cualquier producto notas picor fuerte, rojez o un escozor que no se va, deja de usarlo y consulta con tu dermatólogo.

6. Con uno basta

Los hay en spray sin aclarado y en formato tratamiento. Esto es lo que promete cada marca:

  • Hairmate Acid Rain: spray sin aclarado de pH ácido. Según la marca, sella la cutícula y deja el pelo poroso o dañado más brillante y suave.
  • Lola From Rio Densidade Acidificante: según la marca, para pelo muy castigado; alinea la cutícula y da fuerza a la fibra.

Cada uno tiene su modo de uso y su frecuencia: sigue su ficha. Y quédate con uno, que dos a la vez no sellan el doble, solo vacían el doble.

El protocolo THS

  1. Champú suave, con un pH que no pase del que tiene el cuero cabelludo. Si la etiqueta no lo dice, pregúntanos.
  2. Acondicionador o mascarilla de medios a puntas, como siempre.
  3. Si te has teñido o decolorado, o tu pelo está poroso, acidificante siguiendo su ficha.
  4. Si tu pelo está sano y feliz, sáltate el paso 3 sin culpa.

En The Hair Store preferimos explicarte por qué se va el color antes que venderte un bote para cada susto. Si no sabes si necesitas un acidificante o ya vas sobrada, escríbenos y te decimos cuál es el tuyo, sin venderte media tienda. Para el resto de cuidados del color, tienes nuestra guía exprés de cabellos coloreados.

Preguntas frecuentes

¿Para qué sirve un acidificante en el pelo?

Devuelve el pelo a su pH ácido después de algo alcalino, como el tinte o la decoloración. Ayuda a cerrar la cutícula: más brillo, menos enredos y un color que se va más despacio.

¿Cuál es el pH del pelo?

Según el International Journal of Trichology, 2014, el cuero cabelludo ronda un pH de 5,5 y la fibra del pelo, 3,67. Los dos están en el lado ácido.

¿Cuándo uso el acidificante después del tinte?

Pregunta a tu peluquera si ya te han hecho el paso ácido al terminar el color. Si no, úsalo en los primeros lavados, que es cuando más lo agradece la cutícula. La frecuencia exacta depende del producto: sigue su ficha y lo que te diga tu peluquera.

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